• Alícia Farré

La capacidad de hacer historia

¿Sabías que la memoria humana es capaz de retener más de 10.000 marcas? Un estudio realizado en 2001, así lo confirma y, de hecho también explica que esa gran cantidad de marcas están todas relacionadas en nuestro cerebro con unas emociones y sentimientos determinados. ¿Y esto a que se debe? Al storytelling, la capacidad de hacer historia.

La organización de nuestra memoria no es estática, sino que los recuerdos se almacenan de forma subjetiva según nuestro recuerdo, según todo aquello que nuestro sistema nervioso y nuestra emociones, sienten. Por esa razón y cada vez más, el principal objetivo de una marca es tener el privilegio de hacerse un sitio en nuestra mente, ser recordada, y favorecer así su proceso de conexión con las personas y, en consecuencia, su venta. Siempre en ese orden. Porque hemos cambiado el punto de vista, hemos aumentado el grado de la sensibilidad hacia lo que experimentamos.


El storytelling, aunque ya se inventó durante los primeros años de la publicidad moderna, es un parámetro emocional que adquiere cada vez más importancia en todas las narrativas. Esa capacidad de crear y relacionar una historia, activa en las personas un aspecto esencial para conectar con ellas, la empatía. Y esa empatía, conseguida a través de nuestra neuronas espejo, es la clave para despertar las emociones. La conexión.


El storytelling es un parámetro emocional que adquiere cada vez más importancia en todas las narrativas.

Así pues, el primer paso para conseguir un storytelling efectivo es conectar con esa empatía primaria que existe en la mente de cada persona y ser capaz de impactar con un contenido de valor, dejando huella así en nuestra memoria. Y, ¿cuáles podrían ser los primeras pasos para conseguirlo?

  • Incluir elementos visuales fáciles y sencillos de identificar, que tengan un significado de marca y que funcionen como hilo conductor en nuestra historia.

  • Trabajar una buena coherencia visual y temática que nos represente.

  • Definir cuáles son los valores más importantes y como será su representación.

  • Encontrar los deseos y necesidades de la persona que consume la marca y relacionarlo con los valores del punto anterior.

La comunicación emocional llega para quedarse, porque las personas valoramos cada vez más nuestras experiencias y lo que nuestro entorno despierta en nosotros, por encima de cualquier material o tangible sin significado. La capacidad de generar una historia que se recuerde hará posible la conexión entre personas.


¿Compartes esta misma visión sobre la comunicación emocional? ¿Crees que las emociones son la base de cualquiera de nuestras acciones?

¡Gracias!


A.


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